Vestigios de la destrucción del lenguaje
Los cafés han sido el lugar que la modernidad construyó para el intercambio social, para el encuentro y la conformación de la esfera pública. Hoy, la proliferación de la tecnología y la comunicación, han transformado estos espacios en cibercafés. En ellos el intercambio social, el encuentro, se virtualiza, se desmaterializa. El contacto público no está dado por la cantidad de gente que frecuenta estos lugares, sino por la capacidad de interconectividad que cada uno tiene al estar interactuando con una computadora.
En los cibercafés no hay conversaciones, o cuando menos no las percibimos porque éstas se desmaterializan, se digitalizan: pasan a ser silente escritura de las manos.
Pero no se trata de una escritura convencional. El lenguaje ha sido sustituido por una serie de códigos, que en las pantallas se convierten en iconos que representan sentimientos y sintetizan estados de ánimo. La iconografía de los emoticons simboliza la huella de los intercambios sociales contemporáneos, y la destrucción del lenguaje convencional.
José Jiménez Ortiz (Torreón; 1980)
Licenciado en Sociología por la UA de C. Premio de adquisición en la VII Bienal de Arte Nuevo de Coahuila y del 1er concurso de instalación del ICOCULT; honor en el premio Bernardo Elosúa. Ha ganado en dos ocasiones el Premio Estatal de Periodismo en Coahuila (2004 y 2006), y obtuvo el premio Estatal de la Juventud en ese mismo estado (2004). Fue becario del FECAC, y ha expuesto su trabajo en México, Holanda, Brasil, Reino Unido, Alemania, Polonia, Bélgica y Finlandia.
